lunes, 18 de marzo de 2013

Jaime Cortés - Aficionado

No voy a decir que este mundo del motor no me hubiese apasionado igualmente, porque de hecho así era ya, pero sí puedo decir, que la culpable indirecta de que supiese en ese preciso instante que iba a amar este deporte durante el resto de mi vida fue: Eartha Mae Kitt.

Esta polifacética artista que igual era cantante, que actriz, que estrella de cabaret. Nacida el 17 de enero de 1927 en North (Carolina del Sur) y que nos dejó el día de navidad de hace tres años (datos de la Wikipedia), allá por mediados de los 80 interpretaba temas discotequeros con sus casi 60 "tacos", y uno de ellos fue "This is my life". Y qué tiene que ver esta mujer con mi afición... Todo tiene su lógica.

This is my life, gran single de Eartha Kitt... y más si trae tan buenos recuerdos


Este tema lo utilizaron los de la primera cadena, ahora La 1 (entonces la oferta televisiva en este país era poco más que eso), para realizar un video impresionante con imágenes del GP de Mónaco de F1 que se estaba celebrando ese fin de semana. El realizador, o encargado del montaje, estuvo sembrado y consiguió ponerme los pelos como escarpias, y en ese mismo momento pensé: "Lo que ha unido Eartha, que no lo separe ningún hombre". Por cierto ese video no he conseguido volverlo a ver, ni tampoco encontrarlo en Youtube. Si alguien sabe cómo localizarlo en internet, se lo agradecería eternamente.

Pero mis recuerdos van más lejos en el tiempo que esa tarde del mes de mayo sentado en el sofá de mi casa. Porque recuerdo perfectamente, que ya disfrutaba a pesar de contar sólo con 7 años por entonces, de la Fórmula 1 cuando Emilio de Villota debutó en la categoría reina. Volviendo a esa tarde video-formulerauno-musical, ya llevaba a mis espaldas al menos dos visitas al Circuito Guadalope de Alcañiz.

Recuerdo como mi amigo Joaquín me invitó a mis 12 años a ir con él a Alcañiz en su Seat 127, que ya tenía algún añito, y que cada vez que veo circular por el pueblo, porque sí, el 127 aún circula (echar cuentas), me rememora esas noches anteriores a las carreras, sin apenas poder dormir por la emoción que me producía ese hecho. Recuerdo la primera vez que me senté en esa grada natural de la subida del corcho. Recuerdo la primera vez que percibí ese olor característico de la goma "sobrecalentada" de los neumáticos por ese asfalto súper abrasivo. Recuerdo ver cuatro R-5 amontonados contra una de las vallas, y emocionarme porque los pilotos estaban sanos y salvos, y que los comisarios de entonces y con los medios de entonces, los retiraban y limpiaban la pista en un tiempo récord (esas buenas maneras perduran). Y recuerdo cuando estaba haciendo las prácticas del carnet de conducir, y llegaba a esa subida, le decía a mi malogrado profesor de auto-escuela (D.E.P): "¡Manolo! Ahora ponte a silbar, mira para otro lado, que me voy a salir de las prácticas". ¡¡¡Y ponía el 205 a 80 Km/hora!!! Intentaba que las pequeñas ruedas del Peugeot empezasen a oler a goma quemada... La ilusión me hacía oler ese "aroma" tan apreciado.

El Circuito Guadalope de Alcañiz, uno de los trazado míticos de nuestra piel de toro

A partir de ese momento, mientras la afición por toda competición del motor iba "in crescendo" en mí, la autonomía que me daba tener carnet y coche, me hizo poder disfrutar todos los años de esa joya de circuito, que un desgraciado accidente y la burocracia, se encargaron de quitarnos.

Por suerte, pocos años después, de las cenizas del circuito Guadalope, surgió con la fuerza del Ave Fénix, "algo" llamado Motorland Aragón. El destino devolvía la oportunidad que se había llevado seis años antes. Y valió la pena la espera... Os lo aseguro.

Quien conozca ese paraíso del motor, me dará la razón. Allí en los últimos tres años he disfrutado de casi todas las modalidades del motor: monoplazas de varias categorías, turismos, karts, autocross, motociclismo de velocidad, de motocross, de enduro, etc... y todo ello con un altísimo nivel, y ha hecho que un servidor sea tan "polifacético" en este mundo, como lo fue Eartha Kitt del mundo artístico. Tener este complejo a solo veinte minutos en coche desde que salgo por la puerta del parking de casa, es un regalo que como buen chico, he sabido apreciar al máximo, y que no ha hecho más que acrecentar mi "locura" por el mundo de la velocidad y la destreza sobre un vehículo motorizado.

Motorland Aragón, la segunda casa de nuestro amigo Jaime

Si a todo esto añadimos que en los últimos años he tenido la grandísima suerte de conocer a un gran número de "enfermitos", que me han ayudado a comprender mucho mejor todo este mundo, y a amarlo más si cabe, la combinación es perfecta. No voy a nombrar a nadie, pero como se que prácticamente todos "andáis" por aquí, y que sabéis perfectamente quiénes sois, aprovecho para agradeceros de corazón todas vuestras enseñanzas, y todos esos muchos y BUENOS ciber-ratos, y esos pocos pero BUENISIMOS ratos de los que he podido disfrutar de vuestra compañía en vivo y en directo.

Gracias también a PEPEM por haberme permitido expresar mis sentimientos hacia mi afición "number one", y aunque habría para hablar y escribir muchísimo más, como dice el refrán: "lo breve, si encima fuese bueno... ya sería la pera... o mejor dicho.. doblemente pera".

4 comentarios:

  1. Hala Rody! yo creía que era la única que me acordaba de Eartha Kitt jajajaja Voy a tener que buscar ese video que no conozco

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    1. Me acuerdo mucho de esa canción Paz...y de ese video, pero hasta ahora imposible encontrarlo. Debe ser del GP de Mónaco de 1985 o 1986.

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  2. Hola Jaime... sabía que me iba a gustar tu entrada... jejeje... :) Un abrazo, amigo compa! :)

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